Cruzadas

Poco a poco la Iglesia fue impactada por el ejemplo de los jóvenes y la atención estaba en nosotros, La Reforma en la Iglesia había empezado, las Doctrinas que avivaron Europa eran predicadas, y las vidas transformadas daban testimonio de esto, sin embargo los enemigos a la fe empezaron a surgir, comentarios falsos de miembros de la Iglesia en contra de los líderes de Jóvenes surgieron y la cizaña planeó la destrucción del trigo, la simiente de la serpiente declaró la guerra a los hijos de Eva en la misma Iglesia y los falsos profetas se levantaron contra los profetas de Jehová, Jezabel en contra de Elías.

Un domingo antes de la fiesta de Pentecostés el líder de jóvenes Israel nos llamó a ir a su casa, que se encontraba en la esquina de la Iglesia y nos habló sobre varias pláticas con el pastor acerca de las Doctrinas Calvinistas pues el pastor no era calvinista, ya que el pastor no era muy docto en teología. En la Iglesia había gran división en el cuerpo Eclesiástico, parecía que el líder de diáconos tomaba las decisiones importantes y el pastor sólo obedecía, esto era así porque el líder de diáconos llevaba al rededor de 20 años de servicio y el pastor sólo 5 años; y nos hablo sobre que el pastor cito a Israel el día anterior con los diáconos de la Iglesia, y le dieron las gracias y lo invitaron a buscar otra congregación sin permitirle dar defensa a las Doctrinas de la Gracia.

Ese día se despidió de los jóvenes en contrabando, y todos oramos por el y varios lloramos, después todos fuimos a la Iglesia y entramos al servicio. Se realizó una junta después del servicio con los miembros que tuvieran hijos jóvenes, en esta junta el pastor de la Iglesia y la junta de diáconos, con los maestros dominicales, el grupo de jóvenes y los padres.

El pastor se levantó y hablo sobre Israel y Lupita, dijo que ellos enseñaron falsas doctrinas. Inmediatamente los jóvenes empezamos a defender las doctrinas calvinistas y a denunciar la corrupción de la Iglesia. El líder de los diáconos se levantó y empezó a hablar en contra de la actitud de los jóvenes despreciandolos por ser jóvenes, la esposa del líder también se levantó y dijo que el Calvinismo es una herejía y anatema aquel que la predique, entonces los jóvenes empezaron a sacar a la luz asuntos de la vida de la Iglesia, demostrando la poca autoridad de vida que tenían los ministros y la aceptación que tenían acerca de pecados en la Iglesia sin hacer nada. Yo sabía que no podía aceptar esto, el Señor mismo me enseñó estas Doctrinas y que digan que anatema el que lo predique fue una espada que traspasó mi corazón, por lo tanto decidí hablar tratando de medir mis palabras, al ser uno de los jóvenes más destacados y respetados a pesar de haber tenido 17 años.


Cuando pedí la voz y el pastor me la otorgo yo  me levanté con gran temor, pues me sentía estar ante el Sanedrín y dije: “El Señor me ha enseñado estas Doctrinas, yo las he estudiado a profundidad y no es por seguir a Israel, pero yo creo en las Doctrinas de la Gracia, no me retractó de ellas y las seguiré predicando”. Entonces el pastor me miro y me dijo: “Hijo, entonces no tienes cabida en esta Iglesia”, después se volteó y siguió hablando. Yo me quede pasmado, tenía aún esperanza de que la Iglesia cambiara, después de dar 6 años de mi vida en esta Iglesia se me expulsaba como a un impío, mi corazón se quebrantó. Varios hermanos siguieron hablando, y la mayoría de los padres estaban en desacuerdo con la decisión del líder de diáconos y pastor acerca de la expulsión de Israel y mia. 

Al terminar la junta varios hermanos se me acercaron y me abrazaron, yo me puse a llorar pues sabía que ya no volvería a ver a muchos, me acerque al pastor y lo abrace le di las gracias, llore en su hombro y recordé como el me había enseñado muchas cosas, los momentos muy buenos que pasamos, y el grande amor que creí que me tenía. Los jóvenes estaban confundidos y no sabían que sucedería. También se me acerco la esposa del líder de diáconos, y me dijo que ella me a visto crecer y que tenía gran potencial en la Iglesia, me pidió que no me fuera pero el pastor ya había tomado la decisión. Mi madre se le acercó al pastor y le dijo que donde estaba el amor entre hermanos y como me había hablado tan seco.

Ese día me sentía mal porque extrañaría años mejores amigo y hermanos que conocía desde hace mucho tiempo, ya no pertenecía a ningún ministerio y ya no podía darle discipulando a los jóvenes en mi casa. Me sentía consolado y alegre pues así trataron a los profetas que me antecedieron, recordé a Jonathan Edwards que también lo expulsaron. Oh Iglesia tantas veces Dios ha tratado de restaurante, ha levantado a profetas para instruirte y guiarte de nuevo a la senda divina, al camino de santidad, pero has despreciado a Dios y  has trivializado su santidad, el impío habita en el templo y los enemigos han vuelto a fortificar sus ciudadelas, ahora esta invasión nos viene encima. Como dice Nancy Leigh DeMoss “hemos aceptado la ideología de que esta bien que los cristianos piensen y actúen como el mundo”. Y esto no debe ser así.

Me sentía muy extraño en ese día, saliendo de la Iglesia fuimos a casa de Israel y pasamos un rato ahí hablando sobre el tema, sí hoy los hermanos de antaño Bautistas estuvieran vivos los expulsados o exhortados serían otros; los jóvenes se sentían mal porque ya no estaría Israel y algunos hermanos fueron a verlo y a brindar su apoyo. En la Iglesia de sentía un aire de división y claramente ninguno quería eso, a la vez orabamos para que Dios hiciera justicia, apelamos a Dios en nuestro casó y confiamos en su promesa, oramos que Dios los lleve al arrepentimiento. Algunos de los hermanos que apoyaban en un principio a Israel poco a poco fueron rechazándolo y su fama en la Iglesia cayo al polvo, era un hereje y falso profeta decir su nombre en la Iglesia era pecado. Pronto se empezó una anti-reforma pues se enseño a todos en la Iglesia como es que el Calvinismo es herejía y como contra argumentarlo. Yo termine con la fama de ser alguien sin entendimiento que lo siguió ciegamente, un seguidor de hombres, además el pastor dijo que yo era un retador y que ofendí su autoridad. Sentía tristeza que mi madre y mi hermana vieran todo esto, que nos expulsaran tan secamente, confundidos estábamos de a donde iríamos, a cual iglesia congregarnos. En total nos salimos de la Iglesia la familia de Israel, unos amados hermanos Chavita y Maguie, unos jóvenes reformados Omar, Jonatan, Estefany y tiempo después Emmanuel, y mi familia.

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